Presencia
Prestar atención al paisaje y a cómo te encuentras. La experiencia empieza por observar; no por cumplir un tiempo o una expectativa.
Acercarte al mar. Escuchar tus límites.
El mar invita a estar aquí: en el paisaje, en las sensaciones, en el encuentro. Una propuesta para explorar esa conexión con respeto, sin competir ni convertir el frío en una prueba.
El mar no pide demostrar nada. Pide atención y respeto.
La participación debe ajustarse a la persona y a las condiciones del entorno. Antes de cualquier actividad, conoce el formato, la supervisión y los requisitos de seguridad.
Prestar atención al paisaje y a cómo te encuentras. La experiencia empieza por observar; no por cumplir un tiempo o una expectativa.
El bienestar no se mide en resistencia. Expresar tus necesidades, detenerte o no entrar en el agua también forma parte de cuidarte.
Las condiciones cambian y tienen prioridad. El encuentro debe plantearse con información previa, supervisión adecuada y margen para adaptar o cancelar la actividad.
No. El frío puede alterar la respiración y sobrecargar el organismo. Si tienes alguna condición de salud, consulta con un profesional sanitario antes de participar.
Pregunta por las condiciones del mar, el nivel de natación requerido, la supervisión y el material necesario. No realices inmersiones en solitario ni fuerces la permanencia en el agua.
Habla con María sobre el formato y tus necesidades para valorar si la experiencia es adecuada para ti.